Fuego Interno
- Aug 6, 2015
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Nace de ti lo que te separa del mundo y te arrebata la normalidad. Aquello que un día impregnó tu alegría desbordada en la ilusión más sutil, de un paraíso encantado, embrujado con la magia de tu sonrisa… de tu mirada. Con besos nacarados, pintados en las nubes frente a los ojos, repicando melodías cosquillosas; descendiendo por tu aliento hacia tu estómago. Cerrando esos círculos eternos, que se mecen al comps de las olas o que danzan en la punta de las llamas.
Como arde, como quema ese fuego interno; que no tiene piedad para manifestarse, pero no encuentra donde estrellarse. Se van cerrando los ojos y no hay mirada vacía; todo está lleno de ti. La brisa acaricia, la lluvia no moja, el arcoíris se manifiesta, los grillos gritan de a miles, y las nubes toman formas hermosas. El corazón canta mil canciones a la vez; y vas volando enredada en la pasión, la ilusión, y a la vez la desolación. El compás del tiempo no marca absolutamente nada; ni un inicio, ni un final… simplemente pasa.
Como quien cuenta camándulas, vas viviendo, vas soñando, vas esperando y vas soltando. Y sigues ardiendo, y como quema, como arde ese fuego interno que no tiene piedad en manifestarse… pero aun no encuentra donde estrellarse.





























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